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Todos los trabajadores podrán elegir a sus dirigentes a través del voto personal. REFORMA LABORAL 2019

En el Encuentro Expansión, autoridades y legisladores coincidieron en que la democracia sindical es una de las bondades de la reforma laboral; analistas y patrones ponen el reto en la aplicación.

CIUDAD DE MÉXICO (ADNPolítico).– La reforma laboral promulgada el pasado 1 de mayo acaba con las relaciones laborales controladas y manipuladas que por años se habían dado en el mundo del trabajo y que simulaban democracia sindical, consideró la secretaria del Trabajo y Previsión Social (STyPS), Luisa María Alcalde.

"La democracia no había llegado al mundo del trabajo (…) seguíamos en la simulación y en el viejo entendido de las relaciones laborales controladas y manipuladas", expresó Alcalde durante el Encuentro Expansión, donde autoridades, legisladores y expertos analizaron los logros y retos de esta reforma.

El gran logro de esta reforma es que todos los sindicatos —incluidos los trabajadores al servicio del Estado— ahora estén obligados a elegir a sus dirigentes a través del voto personal, libre, directo y secreto; se protege a los trabajadores de la firma de contratos colectivos que no conocían y a las empresas de extorsiones por parte de supuestos líderes sindicales que los hacían firmar contratos de protección.

"Ahora antes de poder firmar un contrato colectivo, el dirigente debe contar con una constancia de representatividad que acredite el 30% de los trabajadores y esto ayuda en dos vías: no solo para garantizar de que haya una verdadera representación de los trabajadores, sino que por el otro lado es una especie de barrera y un mecanismo de control para que sindicatos extorsionadores no lleguen con los empleadores a utilizar el emplazamiento a huelga como un mecanismo de chantaje", explicó la titular de la STyPS.

La reforma, recordó, tiene como antecedentes el Acuerdo 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre libertad sindical, la reforma en el país de 2017 y el acuerdo con Canadá y Estados Unidos (T-MEC), elementos que "embonaron perfecto" con el nuevo gobierno que durante muchos años luchó por la libertad y democracia sindical.

En el Encuentro Expansión participaron el subsecretario del Trabajo, Alfredo Domínguez Marrufo; Patricia Mercado, secretaria de la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado; Manuel Baldenebro, presidente la la Comisión del ramo en la Cámara de Diputados, Lorenzo Roel de Coparmex, y Ricardo Corona, del IMCO.

La senadora Patricia Mercado comentó que con la reforma se crea un nuevo modelo laboral que ayuda a la competencia de mejores liderazgos y a que haya mayor productividad.

"Para el sector empresarial y para los trabajadores va a ser un ganar-ganar (...) me parece que es un modelo que ayuda a una relación de competencia, de mejores liderazgos, de que surjan nuevas posibilidades de sindicatos, a empezar a organizarse de otra forma y entrar a esta dinámica", expreso la legisladora de Movimiento Ciudadano.

El diputado Manuel Baldenebro, presidente la Comisión del Trabajo y Previsión Social en la Cámara de Diputados, dijo que la reforma laboral obligará tanto a sindicatos como a empleadores a tener mejores prácticas.

Recordó que en en los conflictos laborales, ahora será necesaria la conciliación, excepto en los casos de despidos por razones de discriminación, pues los casos irán directo a los Tribunales.

Las preocupaciones

La reforma plantea que en un plazo de cuatro años se deberán revisar todos los contratos colectivos que hay registrados para asegurarse de que sí son conocidos por los trabajadores, acción que debe ser atendida por el nuevo Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y en tanto se crea el nuevo organismo, la STyPS debe implementar un protocolo para comenzar con la revisión.

Para el presidente de la Comisión de Trabajo de la Coparmex, Lorenzo Roel, esta situación es preocupante pues creen que los trabajadores puedan desconocer los contratos colectivos para cambiarlos y se puedan provocar muchos emplazamientos a huelga, por lo que pidió que las Juntas de Conciliación ayuden a inhibirlos.

Sobre esto, el subsecretario del Trabajo, Alfredo Domínguez Marrufo, señaló que algunos criterios ya se están aplicando y actualmente las Juntas de Conciliación ya piden demostrar representatividad a los sindicatos que emplazan a huelga, además recordó que la Suprema Corte de Justicia la Nación (SCJN) ya analiza la constitucionalidad de este requisito.

De la misma forma, aunque hay un plazo de hasta ocho meses para que los sindicatos hagan las adecuaciones a sus estatutos, ya hay algunos que han comenzado a elegir a sus dirigentes a través del voto libre, personal, directo y secreto.

Otra de las preocupaciones del sector empresarial es que haya una incidencia desde el gobierno federal en el nuevo Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral —cuyo titular será propuesto por el Ejecutivo y elegido por por las dos terceras partes del Senado— por lo que piden pertenecer a un órgano consultivo que aunque no tengan voto en la decisiones, si puedan expresar sus puntos de vista.

El subsecretario recordó que las decisiones se tomarán por medio de un órgano compuesto por las secretarías de Trabajo, Hacienda, el INE, el INAI y el INEGI, que garantizan que no habrá imparcialidad.

Los pendientes

Aunque se reconoce que la reforma laboral aprobada sí es un cambio respecto a cómo se estaban llevando las relaciones entre trabajadores, empresas y sindicatos, se reconoce que quedaron temas pendientes y preocupaciones.

El director jurídico del IMCO, Ricardo Corona, consideró que “la reforma será una prueba de ácido al sindicalismo mexicano”, porque con ella, los trabajadores podrán decidir si quieren o no pertenecer a un sindicato, por ello cuestionó que no se esté tomando en cuenta el tema de los conflictos laborales individuales, cuando las estadísticas demuestran que son los que más ocurren.

De acuerdo con datos que citó el experto, el año pasado se registraron 228,000 conflictos individuales contra 636 colectivos. La reforma establece que antes de que los conflictos lleguen a los tribunales, deberán ser negociados en los Centros de Conciliación para que haya más efectividad y sean resueltos de manera más rápida.

Tanto la secretaria Luisa María Alcalde como el diputado Baldenebro y la senadora Mercado reconocieron que tienen pendientes en el tema de la subcontratación o "outsourcing" y señalaron que ya hay un acuerdo para reformarlo en el periodo ordinario de sesiones de septiembre.

 

Fuente: ENCUENTRO

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